Este domingo, los ciudadanos brasileños concurren a las urnas en el marco de las elecciones generales que acaparan la atención política regional. Con un total de 13 fuerzas políticas en competencia, el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el opositor Flávio Bolsonaro acaparan el mayor caudal de intención de voto, aunque los sondeos anticipan que la definición presidencial se estiraría hasta una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre. De acuerdo con el último relevamiento de la consultora Datafolha, dado a conocer a principios de octubre, Lula da Silva encabeza las preferencias con un 42%, mientras que Flávio Bolsonaro se ubica segundo con un 38%. El estudio, realizado sobre un total de 2.506 entrevistas presenciales distribuidas en 152 municipios brasileños con un margen de error del dos por ciento, ratifica una diferencia estable de cuatro puntos porcentuales entre los dos principales contendientes. Previamente, un sondeo difundido por la encuestadora Quaest había arrojado una brecha similar, cifrada en cinco puntos porcentuales, con un 39% para el actual mandatario y un 34% para el candidato opositor. Ante este escenario de paridad, los analistas proyectan que ninguno de los postulantes alcanzará el porcentaje necesario para consagrarse ganador en esta primera instancia electoral. La contienda cuenta con la participación de otros espacios y candidatos, entre los que figuran Augusto Cury (Adelante), Ronaldo Caiado (PSD), Romeu Zema (Partido Novo), Renan Santos (Movimiento Missão), Hertz Dias (PSTU), Edmilson Costa (PCB), Clariana Barão (Democracia Cristiana), Leonardo Avalanche (PRTB), Rui Costa Pimenta (PCO), Wilson Grassi (Demócrata) y Samara Martins (Unidad Popular). Además de la fórmula presidencial para el período de los próximos cuatro años, los comicios de este domingo convocan a renovar autoridades legislativas y ejecutivas en todo el país, incluyendo gobernaciones en 26 estados, la totalidad de los escaños de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado nacional mediante el sistema de votación electrónica.
Fuente: La Nación
