El árbitro Andrés Gariano estuvo en el centro de la polémica durante un encuentro del torneo de Primera División que enfrentó a Central Córdoba y Estudiantes de La Plata, tras una jugada en la que no sancionó una mano en el área de manera correcta según el reglamento vigente.
A pesar de la intervención del VAR a cargo de Silvio Trucco, la terna arbitral determinó que la acción antirreglamentaria fue involuntaria y decidió no mostrar la tarjeta amarilla correspondiente al infractor, quien ya se encontraba amonestado y debió haber sido expulsado.
El desempeño del juez principal generó cuestionamientos debido a antecedentes en su historial dentro de la competencia local, mientras continúa recibiendo designaciones oficiales por parte de las autoridades del arbitraje nacional.
Fuente: Olé
