La Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria dispusieron este lunes el cierre temporal de los circuitos de uso público. La medida se adoptó de manera preventiva tras registrarse un caudal que superó los 12.000 metros cúbicos por segundo.
Las autoridades activaron los protocolos de seguridad correspondientes para resguardar la integridad de los turistas y de los trabajadores del área protegida. Por este motivo, la circulación de visitantes quedó interrumpida hasta nuevo aviso.
Equipos técnicos realizarán inspecciones detalladas para evaluar el impacto de la crecida sobre la infraestructura y los senderos del lugar. La reapertura de los sectores afectados se informará a través de los canales oficiales una vez garantizadas las condiciones de seguridad.
