Enrique Santiago Petracchi se consolidó como uno de los magistrados más influyentes y recordados en la historia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Durante sus 31 años en el máximo tribunal, completados junto a Carlos Fayt, dejó una marca registrada a través de sus fundamentos jurídicos y un estilo literario caracterizado por la ironía y el rigor técnico.

Nacido en 1935 en el seno de una familia de abogados, completó sus estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se graduó con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires. Su carrera judicial abarcó múltiples funciones previas a su designación como ministro de la Corte en diciembre de 1983, durante la presidencia de Raúl Alfonsín.

A lo largo de su extensa trayectoria, ocupó en dos oportunidades la presidencia del cuerpo, siendo el único juez en ejercer dicho rol en dos siglos distintos. Su perfil se caracterizó por integrar una visión liberal con la defensa de la justicia social, sosteniendo posturas independientes frente a los distintos poderes del Estado y resistiendo intentos de ampliación del tribunal.

En su vínculo con el norte del país, Petracchi estuvo a cargo de la circunscripción judicial que comprendía a Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones. Mantuve históricas visitas a suelo correntino por motivos de amistad y actividades particulares, reflejando un estrecho conocimiento de la región a lo largo de sus tres décadas en el máximo estamento judicial.