La Conmebol confirmó que el partido de vuelta entre Boca y Vasco da Gama se jugará en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. De esta manera, se disiparon las dudas en torno a la sede para definir el pase a la final del certamen continental.

La definición sobre el escenario del encuentro estuvo en suspenso durante varios días debido a una serie de recursos judiciales en Brasil. Diversas medidas cautelares y objeciones administrativas del consorcio que administra el estadio generaron incertidumbre sobre la habilitación del recinto.

Ante la posibilidad de que la justicia brasileña impidiera el uso del estadio, la entidad sudamericana evaluó alternativas y contempló la opción de mudar el encuentro a Paraguay. Sin embargo, las gestiones judiciales posteriores restablecieron el permiso para el club brasileño.

Con la ratificación oficial, el conjunto argentino se enfocará en el partido que se disputará el martes 20 de octubre. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena deberá revertir el resultado adverso de la ida para avanzar a la definición del torneo.

Fuente: Olé