El economista Rubén Kriskovich analizó los últimos datos del Índice de Precios al Consumidor dados a conocer por el INDEC. El especialista sostuvo que la desaceleración del costo de vida responde principalmente a un severo proceso recesivo y a una marcada retracción del consumo en todo el país.
Sobre las estimaciones oficiales y privadas, Kriskovich remarcó que la cifra mensual se ubicó por debajo del dos por ciento, aunque advirtió sobre el alto costo social que implica ese número. Según explicó, la dinámica de precios a la baja no se debe a una mayor eficiencia productiva, sino a la falta de capacidad de compra de las familias.
En cuanto a la actividad productiva, el analista indicó que la contracción económica lleva varios meses en los distintos rubros comerciales. Precisó que la recesión técnica continúa afectando a los sectores y señaló que el tercer trimestre también registrará una caída en la misma tendencia.
Al detallar los factores que influyen en la menor circulación de dinero, el economista señaló que la monetización de la economía se contrajo y hay menos recursos disponibles para el gasto. Esto genera tasas más altas y una desaceleración en la inversión productiva cotidiana.
Finalmente, el especialista indicó que la situación actual refleja un problema de demanda y no de oferta, donde los comercios e industrias sostienen los precios de manera defensiva. Asimismo, consideró que la gestión nacional logra ordenar los grandes números fiscales, pero enfrenta dificultades en el consumo generalizado de la población.
