El lateral uruguayo Alfonso Espino protagonizó un fuerte cruce con los simpatizantes de Racing tras el empate uno a uno frente a Independiente en el estadio Cilindro de Avellaneda. Mientras se retiraba del campo de juego en medio de insultos y silbidos, el defensor respondió con un gesto provocador hacia la platea al levantarse la remera y mostrar la panza.

La reacción del futbolista quedó registrada por la transmisión oficial y generó mayor malestar en un contexto institucional y deportivo delicado para el club. El plantel se retiró cuestionado por el rendimiento en el torneo y por la falta de resultados que alejan al equipo de la zona de copas internacionales.

El episodio se suma a los cuestionamientos previos que había recibido el defensor respecto a su condición física desde su llegada a la institución. Durante el semestre, el jugador tuvo escasa participación en el torneo local y su actitud posterior al clásico intensificó la tensión con los simpatizantes.

Fuente: Olé