A menos de dos semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos, el Partido Demócrata mantiene una ventaja en las encuestas nacionales de intención de voto para el Congreso frente a los republicanos. Los sondeos publicados durante octubre muestran diferencias que oscilan entre los cuatro y los 12 puntos porcentuales, aunque estos datos no definen de manera concluyente qué fuerza controlará cada cámara legislativa.

El promedio de RealClearPolling, elaborado con mediciones realizadas entre el 28 de septiembre y el 19 de octubre, ubica al Partido Demócrata con el 50,4 por ciento de la intención de voto y al Partido Republicano con el 42,1 por ciento. Por su parte, el seguimiento de The Hill y Decision Desk HQ registra un 50,8 por ciento para los demócratas y un 42,7 por ciento para los republicanos. Estas mediciones corresponden al denominado generic congressional ballot, un indicador que consulta a los ciudadanos qué partido elegirían sin postular candidatos específicos por distrito.

Los relevamientos difundidos durante octubre por distintas firmas coinciden en la tendencia favorable hacia los demócratas, con variaciones en los porcentajes obtenidos. Empresas como The New York Times y Siena, CNN y SSRS, Morning Consult y Reuters con Ipsos registraron diferencias que van desde los cinco hasta los doce puntos porcentuales. Un estudio adicional publicado el 21 de octubre por ActiVote situó el respaldo demócrata en el 53,7 por ciento y el republicano en el 46,3 por ciento.

Además de la intención de voto legislativo, los sondeos evaluaron la aprobación de la gestión del presidente Donald Trump y las principales preocupaciones de la ciudadanía. Las mediciones realizadas por agencias y consultoras durante octubre situaron el índice de aprobación presidencial entre el 31 y el 34 por ciento. En paralelo, los trabajos de campo identificaron que el costo de vida y la situación internacional figuran entre las prioridades principales de los electores de cara a la renovación de la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

Fuente: La Nación