El desafío de la vivienda propia
Acceder a una vivienda propia y dejar la casa familiar continúa siendo una meta compleja para una gran cantidad de jóvenes en el país. Factores como los bajos ingresos, las complicaciones para ahorrar y la falta de consolidación del mercado de créditos hipotecarios postergan la independencia. Un reciente informe detalla que el financiamiento por sí solo no basta y remarca la necesidad de ampliar también el mercado de alquileres.
De acuerdo con los datos difundidos por el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda, 2,55 millones de personas de entre 25 y 35 años siguen viviendo con sus familiares. Esta cifra representa al 37% de los casi 6,9 millones de habitantes que componen dicho grupo etario, lo que implica que casi cuatro de cada diez todavía no lograron emanciparse.
Escenarios posibles de financiamiento
Para dimensionar cuántos préstamos se requerirían, el estudio plantea dos escenarios diferentes. El primero, considerado el más ambicioso, apunta a que todos los jóvenes logren independizarse y calcula una demanda potencial de aproximadamente 1,1 millones de créditos hipotecarios. Sin embargo, los especialistas aclaran que eliminar por completo la falta de emancipación resulta poco verosímil.
El segundo escenario propone equiparar el nivel del país con el promedio registrado en la Unión Europea, reduciendo la proporción de jóvenes que conviven con sus padres al 30,1%. Para alcanzar esta meta, cerca de 250.000 créditos hipotecarios serían necesarios, evidenciando que tanto el financiamiento como el mercado locativo cumplen un rol fundamental.
FUENTE: La Nación
