La localidad correntina de Ituzaingó atraviesa una compleja situación a causa de la crecida del río Paraná, que superó los niveles de evacuación y obligó a asistir a decenas de familias ribereñas. Según los registros de la Prefectura Naval Argentina, el caudal se ubicó en los 4,67 metros, tras haber alcanzado un pico máximo de 5,20 metros durante la última semana.
A pesar de registrarse una leve bajante de aproximadamente 40 centímetros en las últimas horas, las autoridades mantienen la alerta debido a la lentitud en el escurrimiento de las aguas. A esta situación se suman los pronósticos meteorológicos que anticipan nuevas precipitaciones para el norte de la provincia de Corrientes en los próximos días.
El impacto del fenómeno hídrico también se extiende a la zona insular, donde se confirmó oficialmente que 42 personas debieron abandonar sus hogares en la Isla Apipé debido a las anegaciones. En paralelo, el panorama climatológico condicionó las actividades turísticas y deportivas del municipio.
Ante la falta de perspectivas de un descenso significativo del río en el corto plazo, se prevé la suspensión o postergación del tradicional Concurso de Integración del Surubí. Se espera que en las próximas horas las autoridades locales realicen el anuncio formal respecto al futuro del evento pesquero.
