El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la inflación de septiembre registró una suba del 1,9 por ciento. Este porcentaje de incremento fija de manera automática la actualización que la Administración Nacional de la Seguridad Social aplicará sobre los haberes jubilatorios y las asignaciones familiares durante noviembre.

El esquema vigente se rige por la normativa que vincula directamente la movilidad previsional con el Índice de Precios al Consumidor registrado dos meses antes. De esta manera, el indicador de septiembre funciona como referencia directa para el ajuste que percibirán los jubilados, pensionados y beneficiarios de prestaciones no contributivas.

El ajuste se aplica de forma automática a partir de los datos oficiales difundidos por el organismo estadístico, sin que sea necesario un decreto adicional del Poder Ejecutivo. Por el contrario, la continuidad y el monto de un eventual bono extraordinario dependen de una decisión específica del Gobierno nacional.

La cifra oficial de septiembre marcó una aceleración frente al registro del mes anterior y acumuló un incremento porcentual en los primeros nueve meses del año. Los rubros vinculados a vivienda, servicios básicos y educación encabezaron las subas mensuales a nivel nacional.