El Liverpool sufre una derrota parcial frente al Brentford en un desarrollo que tuvo momentos de alta tensión durante la primera mitad del encuentro.

El árbitro había sancionado inicialmente un penal a favor del conjunto visitante tras una acción sobre Alexis Mac Allister, pero la jugada fue rectificada de manera correcta luego de la revisión en el sistema de videoarbitraje.

Minutos más tarde, el equipo local logró ponerse en ventaja con un gol de cabeza convertido por Lewis-Potter tras recibir un centro desde el sector derecho.

Sobre el cierre de la etapa inicial, el conjunto local sufrió la expulsión de Yarmolyuk por agredir a un rival mediante un cabezazo, sanción que también fue determinada tras la intervención del VAR.

Fuente: Olé