El papa León XIV fue sometido a una intervención quirúrgica en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma para extirparle un nódulo pulmonar. Desde el Vaticano informaron que la operación concluyó de manera exitosa y el pontífice regresó a su habitación.

Los estudios posteriores confirmaron un diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, por lo que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica video asistida. Los médicos indicaron que se analizarán los ganglios linfáticos para definir si requerirá tratamientos complementarios.

El adenocarcinoma pulmonar es un tipo de tumor de células no pequeñas que se origina en las células encargadas de recubrir los pulmones y producir moco. Se trata del subtipo más frecuente de esta enfermedad y puede desarrollarse tanto en fumadores como en personas que nunca consumieron tabaco.

Entre los principales factores de riesgo figuran el tabaquismo, la exposición pasiva al humo, el radón y determinadas sustancias presentes en ámbitos laborales. No obstante, especialistas señalan que su aparición puede responder a diversas causas ajenas al consumo de tabaco.

En sus etapas iniciales, esta patología suele desarrollarse sin manifestar síntomas evidentes y suele detectarse en controles médicos de rutina. Cuando la enfermedad avanza, las señales más habituales comprenden tos persistente, dificultad para respirar, dolor torácico, expectoración con sangre, fatiga y pérdida de peso sin causa aparente.

Para confirmar la presencia de la enfermedad, los profesionales recurren a estudios por imágenes y a la realización de biopsias para analizar las células. El abordaje terapéutico depende del tamaño y la ubicación del tumor, e incluye opciones como cirugía, radioterapia, quimioterapia o tratamientos dirigidos según cada caso.