El fútbol suele dejar historias donde los mayores triunfos ocurren fuera del campo de juego y superan cualquier resultado deportivo. Un claro ejemplo es el vínculo entre Tomás, un joven hincha de River que luchó contra el cáncer, y el mediocampista Aníbal Moreno.

Todo comenzó en el mes de abril, cuando el adolescente atravesaba un tratamiento oncológico. Durante una visita al estadio Monumental organizada por la Fundación River, el deportista se acercó para saludarlo, regalarle una sonrisa y firmarle una camiseta.

En ese primer encuentro, ambos descubrieron que compartían el mismo origen catamarqueños, un detalle que fortaleció al joven para continuar con su tratamiento. Meses más tarde, los estudios confirmaron la remisión completa de la enfermedad.

Al enterarse de la gran noticia, el mediocampista se hizo presente en el Hospital Garrahan para acompañarlo en el festejo. Juntos celebraron el tradicional toque de campana que marca el final de las sesiones de quimioterapia y el inicio de una nueva etapa.

Fuente: Olé