Un inicio marcado por los problemas físicos

La temporada regular de la NBA atraviesa un comienzo inesperado debido a una serie de lesiones que ya impactan en la planificación de múltiples franquicias. Con apenas cuatro partidos disputados, varios equipos sufrieron la pérdida de jugadores clave.

Una de las situaciones más graves la protagonizó Jalen Williams, de Oklahoma City Thunder, quien sufrió una fractura en el peroné izquierdo y una dislocación de tobillo que demandarán intervención quirúrgica. Su regreso en lo que resta del torneo es poco probable.

A esta baja se sumaron las de Anthony Edwards en Minnesota Timberwolves, Kawhi Leonard en Toronto Raptors y Jaren Jackson Jr. en Utah Jazz. Las ausencias golpean a equipos de ambas conferencias y obligan a reestructurar los planteles.

Impacto en las aspiraciones de las franquicias

En el caso de Minnesota, Edwards deberá someterse a una artroscopia en la rodilla derecha y se perdería cerca de dos meses. Esta ausencia no solo afecta las expectativas del equipo, sino que además pone en riesgo su elegibilidad para el premio MVP por el requisito de disputar al menos 65 encuentros.

Por otro lado, Toronto Raptors informó que Kawhi Leonard estará inactivo al menos una semana por una inflamación en la rodilla izquierda. En tanto, Utah Jazz no contará con Jaren Jackson Jr. durante un periodo de seis a ocho semanas debido a un desgarro ligamentario.

La lista de afectados se completa con nombres como Cason Wallace, Paolo Banchero, Jalen Duren y AJ Dybantsa, quienes también padecen distintas lesiones físicas en este arranque de competencia.

FUENTE: Olé