Foto: Sebastián Pani

Foto: Sebastián Pani

El precio promedio de la carne vacuna registró un incremento mínimo durante septiembre y acumuló una suba menor a la inflación general en lo que va del año. El comportamiento responde a un estancamiento en el valor del ganado y a una caída en el consumo interno que frenó nuevos ajustes.

El relevamiento del sector indicó que los valores se mantuvieron estables en los últimos meses tras un fuerte incremento registrado en el primer trimestre. En tanto, las carnes alternativas como el pollo y el cerdo mostraron variaciones diferentes y funcionaron como opciones más económicas para los compradores.

Especialistas del sector anticipan que en los próximos dos meses se producirá una recomposición en los valores del ganado que se trasladará de forma gradual a las góndolas. Estiman que este ajuste podría ubicarse en torno al diez por ciento hacia finales de año.

Por su parte, el consumo interno de carne vacuna se redujo en comparación con periodos anteriores y se ubica en los niveles más bajos de las últimas dos décadas. En contraste, la exportación mantuvo un ritmo firme y absorbió un porcentaje mayor de la producción total.

Fuente: La Nación