Fuente de la imagen: Clarín Buena Vida

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Un reciente estudio científico publicado en la revista Nature analizó el aporte nutricional de los invertebrados acuáticos y concluyó que su contribución a la dieta humana se encuentra subestimada a nivel mundial. La investigación evaluó decenas de nutrientes esenciales y determinó que crustáceos y moluscos aportan importantes cantidades de vitaminas, minerales y ácidos grasos omega-3.

Pese al potencial de estos alimentos, especialistas señalan que en Argentina el consumo de mariscos es muy bajo en comparación con otros países de la región. De acuerdo con datos locales, las familias argentinas priorizan tradicionalmente el consumo de carne vacuna antes que los productos de mar, lo que genera una marcada diferencia con naciones vecinas como Chile y Uruguay.

Los profesionales de la salud advierten que esta baja ingesta se relaciona con factores culturales y económicos que dificultan la incorporación regular de estos alimentos. Además, recuerdan que la población suele presentar deficiencias de micronutrientes esenciales, un problema conocido como hambre oculta que podría mitigarse con una mayor variedad en la dieta diaria.

Para sumar productos de mar de manera segura, las guías oficiales recomiendan prestar atención a ciertas características físicas al momento de la compra. Los pescados y mariscos frescos deben tener un aroma suave, carne firme y un aspecto translúcido o brillante, mientras que su correcta conservación en frío resulta fundamental para evitar la descomposición rápida.

Fuente: Clarín Buena Vida